Diseñar para la Integridad; Posible Contaminación del Río La Villa; Proyecto de ‘Red de Microondas’.
Viernes, 13 de junio de 2025. Diseñar para la Integridad: Ayudando a las Personas a Elegir el Camino Honesto La semana pasada escribí sobre una verdad difícil pero necesaria: todos hacen trampa, aunque sea un poco. No en el sentido dramático que asociamos con escándalos o delitos, sino en formas pequeñas y aparentemente inofensivas. Las personas redondean horas, ajustan informes o justifican atajos, todo mientras siguen considerándose honestas. No es la malicia lo que impulsa la mayoría de este comportamiento. Es la conveniencia, la oportunidad y nuestra capacidad de racionalizar. El desafío para cualquier organización, entonces, no es eliminar a las “manzanas podridas”, sino crear sistemas y culturas que ayuden a las personas honestas a mantenerse en el camino correcto, incluso cuando hay tentaciones de desviarse. Una de las cosas más efectivas que podemos hacer es insertar recordatorios morales sutiles ANTES de que alguien actúe —y sí, el momento importa—. Una breve declaración sobre valores o integridad, colocada al inicio de un formulario, informe o tarea (y no al final), puede cambiar la mentalidad de una persona y reducir la probabilidad de comportamiento deshonesto. Se trata más de reflexión que de reglas. También debemos hacer que las consecuencias se sientan personales. Cuando las personas se sienten distantes del impacto de sus acciones, les resulta más fácil justificarlas. Pero cuando comprenden que reportar mal los gastos podría significar menos presupuesto para capacitación, o que tergiversar la verdad en un proyecto podría afectar la carga de trabajo o el empleo de un colega, es más probable que elijan actuar éticamente. El lenguaje también juega un papel importante. Los mensajes que apelan a la identidad más que al simple comportamiento son mucho más efectivos. En lugar de decir “no hagas trampa”, podemos decir “sé alguien en quien los demás puedan confiar”. Enmarcar las expectativas en torno a quiénes somos, y no solo a lo que hacemos, refuerza la idea de que la honestidad es un reflejo del carácter. Otro gran motivador detrás del comportamiento deshonesto es el deseo de evitar castigos. Muchas personas mienten no para ganar algo, sino para escapar de consecuencias negativas, incluso cuando estas son menores. Si una cultura es excesivamente punitiva o si los errores se enfrentan con juicios duros, las personas pueden sentirse obligadas a encubrir fallos en lugar de reportarlos. Esto no fomenta la responsabilidad, sino que genera silencio y engaño. En su lugar, las organizaciones deberían promover una cultura en la que admitir errores se vea como una fortaleza, no una debilidad. Cuando las personas se sienten seguras para decir la verdad, es más probable que lo hagan. Esto aplica aún más en los niveles de liderazgo. Diseñar entornos en los que las personas se sientan suavemente observadas también puede marcar una diferencia. No se trata de vigilancia o control. Puede ser tan simple como agregar un paso de revisión entre colegas, implementar autoevaluaciones o incluso usar señales simbólicas como espejos o carteles que inviten a la reflexión. Una sensación de visibilidad puede impulsar a las personas a comportarse mejor, especialmente en grupo. La cultura también tiene un papel muy poderoso. Si las personas creen que “todos lo hacen”, la deshonestidad se propaga rápidamente. Pero cuando dejamos claro que la integridad es la norma, la mayoría de las personas se alinean con ese estándar. Si alguien es sorprendido haciendo trampa en cualquier aspecto, las repercusiones de esos actos deben manejarse rápida y adecuadamente. Y luego, resaltar los comportamientos positivos ayudará a reforzar un sentido colectivo de honestidad. También es importante eliminar o reducir los conflictos de interés. Cuando alguien se beneficia personalmente de una decisión sesgada —incluso de forma subconsciente—, su juicio se ve afectado cada… vez…. Siempre que sea posible, las decisiones que implican incentivos financieros o resultados delicados deben estructurarse con transparencia o supervisión compartida. Y por último, no podemos ignorar el papel del estrés y la fatiga. Las personas son más propensas a tomar malas decisiones cuando están abrumadas o agotadas. El comportamiento ético requiere energía mental. Cuando promovemos un entorno de trabajo saludable y equilibrado, damos a las personas el espacio cognitivo para hacer lo correcto. Esto incluye tiempo para descansos y límites claros. Al final, el objetivo no es crear un sistema de control. Es hacer que la elección honesta sea más fácil, segura y natural. Se trata de ayudar a la persona honesta a seguir siéndolo. La integridad no ocurre por accidente, se moldea a través de los entornos que creamos. Y cuando diseñamos con eso en mente, no solo prevenimos trampas, sino que fomentamos una cultura de confianza, responsabilidad y orgullo por hacer las cosas bien. Tu fiel profesional de seguridad, Brett MikkelsonDirector, B.M. Investigations, Inc. TOP NEWS and TIDBITS: Nueve Investigaciones Abiertas por Posible Contaminación del Río La Villa Empresas porcinas y otras actividades económicas entre ellas los promotores de una barriada, son investigadas por presunto vertido de desechos en afluentes del río La Villa, lo que provocó una contaminación que afectó a la población de Chitré y al menos cuatro distritos de Los Santos, que enfrentan restricciones en el consumo de agua. Según se conoció, la Fiscalía Regional de Los Santos inició nueve investigaciones tras la presunta contaminación del río La Villa, una fuente de agua crucial para las provincias de Herrera y Los Santos. Las diligencias se abrieron el pasado 29 de mayo, de forma oficial, luego de que circularan en redes sociales denuncias ciudadanas y se recibiera una querella de un funcionario del Ministerio de Ambiente. Las denuncias señalan que los establecimientos bajo seguimiento, estarían arrojando desechos en el río Estivaná, uno de los afluentes directos del río La Villa, por lo que la fiscalía, en conjunto con el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, realizó inspecciones con el fin de establecer si hay afectación a la fuente hídrica. En total, siete porquerizas, una barriada y una empresa de producción lechera se encuentran bajo investigación, las cuales fueron sancionadas administrativamente y recibieron un plazo para hacer adecuaciones a sus instalaciones, según lo establecido por las autoridades ambientales. Paralelamente,
