Abrazar el Cambio; Proyecto de Bioetanol; Apoyo Técnico del OIEA; Actividad Económica de Panamá Crece 4.37%.

Viernes, 23 de Enero de 2026. Abrazar el Cambio Estaba sentado en una cafetería la otra mañana, con un gran capuchino de canela calentándome las manos y un croissant de chocolate que probablemente no necesitaba, pero que disfruté plenamente. Estaba allí para escribir la introducción del boletín de esta semana, esperando —por costumbre— que mis pensamientos se dirigieran hacia terrenos conocidos: seguridad, investigaciones, riesgo, comportamiento humano. En cambio, los parlantes del local estaban reproduciendo “Sign of the Times” de Harry Styles y, durante unos minutos, todo lo demás se desvaneció. La canción no es estridente ni dramática. Es serena, honesta y casi reconfortante. Y mientras la escuchaba, mis pensamientos se alejaron del trabajo y se dirigieron hacia algo mucho más personal. Mi hijo mayor, Brett Jr., acaba de graduarse de la escuela secundaria y en pocos meses se irá a la universidad. Está en ese punto límite entre la adolescencia y la adultez: entusiasmado, capaz y profundamente inseguro. Está pensando en quién se supone que debe llegar a ser, si está listo y si está tomando las decisiones correctas. En resumen, está haciendo exactamente lo que un joven reflexivo debería estar haciendo en este momento de su vida. Como padre, siento esa tensión junto a él. Orgullo mezclado con preocupación; confianza en quien es, acompañada de la inquietud natural que surge al saber cuán impredecible puede ser el mundo. Quieres protegerlos de la incertidumbre, pero también sabes que es precisamente en la incertidumbre donde ocurre el crecimiento. Escuchar esa canción también me recordó que estos sentimientos no son exclusivos de la juventud. Incluso en la adultez, las grandes transiciones pueden despertar las mismas dudas y ansiedades. Dejar la comodidad y la familiaridad de la civilización occidental para comenzar una vida en un lugar como Panamá, por ejemplo, puede generar exactamente las mismas preguntas: “¿Estoy listo? ¿Estoy tomando la decisión correcta? ¿Y si esto lo cambia todo? ¿Y si fracaso?” La verdad es que el cambio significativo casi siempre se siente incómodo al principio. Ya sea un joven dando el paso hacia la adultez o un adulto adentrándose en una cultura desconocida, el progreso rara vez llega sin incertidumbre. El desafío —y la oportunidad— está en aprender a abrazar esos momentos, confiando en que el crecimiento se encuentra al otro lado de ellos. Aquella mañana, la canción se sintió como un recordatorio silencioso de que el cambio es inevitable, el miedo es normal y avanzar no exige tenerlo todo resuelto. Solo necesitamos la disposición para dar el paso y creer que lo que el futuro nos depara puede ser bueno, incluso si es diferente de lo que hemos conocido. La introducción de esta semana no trata sobre investigaciones ni seguridad. Trata sobre transiciones. Para mí, se trata de ver a mi hijo prepararse para enfrentar el mundo. Para usted, puede ser recordar sus propios saltos hacia lo desconocido y reconocer que abrazar el cambio suele ser el primer paso hacia algo mejor. Brett Mikkelson Director, B.M. Investigations, Inc. – Investigaciones Privadas en Panamá TOP NEWS and TIDBITS: Gobierno Impulsa Proyecto de Bioetanol que Generaría más de 10 mil Empleos El Gobierno Nacional instó a la Asamblea Nacional a discutir cuanto antes el proyecto de ley sobre bioetanol, una iniciativa que, según estimaciones oficiales, dinamizaría la economía, impulsaría el sector agroindustrial y generaría más de 10 mil empleos directos y unos 20 mil indirectos, principalmente en áreas rurales. El llamado fue realizado por el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, quien destacó que la implementación del proyecto representaría una importante inversión para el país, además de un impacto ambiental positivo y una oportunidad estratégica dentro de la política energética nacional. “Ya propusimos nuevamente el proyecto de bioetanol, y su aprobación es lo que daría pie a que esto arranque. Es un proyecto integral, con impacto ambiental positivo y que genera mucho empleo en áreas rurales. Se estima que podría generar alrededor de 10 mil empleos directos y unos 20 mil indirectos”, afirmó Orillac. Gobierno pide a la Asamblea discutir el proyecto de bioetanol Las declaraciones del ministro se dieron durante la apertura del Conversatorio Bioetanol: Generación de empleos, oportunidad para el agro e impulso para la economía, organizado por la Asociación de Azúcares y Alcoholes de Panamá (AZUCALPA) y el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP). Orillac explicó que, mientras el proyecto es analizado por los diputados, el Gobierno mantiene acercamientos con el sector privado, la agroindustria y los productores, incluidos independientes, con el objetivo de aclarar dudas y lograr que el desarrollo del bioetanol sea un esfuerzo conjunto con alto impacto social y económico. “Parte de lo que se ha solicitado es facilitar el financiamiento a los pequeños productores a través de la banca estatal, para que puedan integrarse a este esquema de producción. Hoy existen más de 320 productores independientes de caña de azúcar, y este número podría duplicarse”, destacó. Panamá crece en recursos fósiles El ministro subrayó que Panamá carece de recursos fósiles significativos y depende casi por completo de la importación de combustibles, lo que expone a la economía nacional a la volatilidad de los precios internacionales y afecta la balanza comercial. En ese contexto, el bioetanol surge como una alternativa viable dentro de una política energética sostenible. “Si se aprueba el proyecto, un 10% del costo del combustible dejaría de salir del país y quedaría aquí, dinamizando la economía. Es un beneficio directo para las zonas rurales y para la generación de empleo”, remarcó. Por su parte, Rosmer Jurado, presidente del SIP, destacó que el debate sobre el bioetanol debe darse con información, datos y visión de país, resaltando que no se trata únicamente de un combustible, sino de una cadena de valor que puede traducirse en empleo, inversión, desarrollo agroindustrial, mejor calidad del aire y mayor resiliencia energética. “Hablamos de oportunidades concretas. Un programa de esta naturaleza puede generar empleos, impulsar la inversión en equipos, riego, ampliación de áreas cultivadas y nuevas capacidades productivas”, señaló. Durante el conversatorio, los panelistas coincidieron en la necesidad de que
