Uruguay; Regulación de Activos Virtuales en Uruguay; Estabilidad del Sistema Financiero; Fortalecimiento de la Seguridad e Inteligencia Policial.

Viernes, 24 de julio 2026.

Uruguay

Esta semana dirigimos nuestra atención a Uruguay, un país que, aunque de tamaño modesto, goza de una sólida reputación por su estabilidad, profesionalismo y fortaleza institucional. Ubicado entre Argentina y Brasil, Uruguay se ha consolidado como uno de los entornos empresariales más confiables de América Latina, respaldado por una sólida tradición democrática, instituciones transparentes, una población altamente educada y un creciente sector tecnológico y de servicios.

Más allá de sus reconocidas tradiciones culturales, que van desde el fútbol y el mate hasta sus emblemáticas ciudades costeras, Uruguay se ha convertido en un mercado cada vez más relevante para empresas internacionales, profesionales del derecho, investigadores, asesores en gestión de riesgos y especialistas en cumplimiento normativo. Su posición como centro estratégico de la región, junto con su apertura a la inversión extranjera y a la innovación digital, genera importantes oportunidades, pero también exige una cuidadosa atención a la debida diligencia, el cumplimiento regulatorio, la prevención del fraude y la verificación de relaciones comerciales.

En la edición de esta semana, analizamos a Uruguay desde la perspectiva de la investigación, la gestión de riesgos, la seguridad y los servicios profesionales. Examinaremos el entorno comercial del país, los desafíos que pueden enfrentar las organizaciones y el valor de contar con recursos locales confiables al hacer negocios, proteger activos o resolver asuntos sensibles. Como siempre, nuestro objetivo es ofrecer información práctica y útil, destacando la importancia de establecer relaciones profesionales de confianza en toda América Latina.

Brett Mikkelson

Fundador, B.M. Investigations, Inc. – Investigaciones Privadas en Panamá


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El Banco Central del Uruguay Aprueba la Reglamentación para los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV)

El Banco Central del Uruguay (BCU) aprobó el pasado 10 de julio la reglamentación definitiva aplicable a los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV), estableciendo un marco regulatorio integral para las empresas que desarrollan actividades vinculadas a criptoactivos, activos virtuales y tecnologías blockchain en el país. 

La normativa incorpora un nuevo régimen de autorización, supervisión, gobierno corporativo, cumplimiento y prevención del lavado de activos para los operadores alcanzados.

Regula, entre otras actividades, el intercambio entre activos virtuales, el intercambio de activos virtuales por monedas fiduciarias, la transferencia, custodia y administración de dichos activos, así como la prestación de servicios financieros relacionados con su oferta o comercialización. También contempla determinadas actividades desarrolladas mediante contratos inteligentes y protocolos descentralizados.

Uno de los aspectos más relevantes es la definición de un cronograma de regularización para los operadores del sector. Las empresas que actualmente desarrollan actividades comprendidas en la normativa podrán presentar sus solicitudes de autorización ante el BCU entre el 1° de septiembre de 2026 y el 31 de marzo de 2027, mientras que los nuevos operadores deberán obtener autorización previa al inicio de actividades.

Este nuevo marco regulatorio implica la necesidad de revisar estructuras societarias, modelos de negocio, políticas de cumplimiento, procedimientos de prevención de lavado de activos, mecanismos de custodia y protección de clientes, así como la eventual adecuación a requisitos patrimoniales y de gobierno corporativo exigidos por la autoridad reguladora.

La regulación representa un hito para el ecosistema fintech y de activos digitales en Uruguay, aportando mayor certeza jurídica y fortaleciendo los estándares de transparencia y supervisión del sector.

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Sistema Financiero Uruguayo Mantiene su Solidez Frente a un Entorno Global Desafiante

El sistema financiero de Uruguay continúa mostrando altos niveles de estabilidad y resiliencia, según la evaluación más reciente realizada por el Comité de Estabilidad Financiera. Las autoridades concluyeron que las instituciones financieras mantienen una posición sólida, respaldada por adecuados niveles de liquidez, capitalización y una gestión prudente de los riesgos, factores que fortalecen la capacidad del sector para enfrentar escenarios de incertidumbre.

Si bien el contexto económico internacional sigue marcado por tensiones geopolíticas, volatilidad en los mercados y una desaceleración del crecimiento mundial, el informe destaca que el sistema bancario uruguayo conserva fundamentos robustos y no presenta vulnerabilidades que comprometan su estabilidad en el corto plazo.

Las autoridades financieras señalaron que continuarán monitoreando de cerca los riesgos externos que podrían impactar la economía nacional, así como la evolución de los mercados internacionales y las condiciones financieras globales. Asimismo, reafirmaron su compromiso de mantener una supervisión constante y fortalecer los mecanismos regulatorios para preservar la confianza en el sistema.

La estabilidad del sector financiero representa un elemento clave para la competitividad del país, al generar un entorno favorable para la inversión, facilitar el acceso al financiamiento y respaldar el desarrollo de la actividad empresarial. Este escenario contribuye a consolidar la reputación de Uruguay como uno de los mercados más seguros y confiables de América Latina para hacer negocios.

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Carlos Negro Encabezó Reunión con Jefes Policiales para Fortalecer la Estrategia de Seguridad

El ministro del Interior, Carlos Negro, encabezó una reunión de trabajo junto al Comando de la Policía Nacional, directores nacionales y jefes de Policía de los 19 departamentos, con el objetivo de coordinar las principales líneas estratégicas y operativas que marcarán el trabajo de la fuerza en todo el país durante los próximos meses.
El encuentro estuvo centrado en el fortalecimiento de la seguridad pública mediante una mayor coordinación entre las distintas dependencias policiales, el incremento de recursos humanos y materiales, así como la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas para mejorar las tareas de prevención e investigación.

Participaron de la reunión el director general de Secretaría, Gerardo Siri; el director de la Policía Nacional, José Manuel Azambuya; el subdirector general de Secretaría, Rubén Amato; los subdirectores de la Policía Nacional, Julio Sena y Robert Taroco, además de los jefes departamentales y directores de las distintas unidades nacionales.

Las autoridades analizaron los principales lineamientos definidos por el Poder Ejecutivo en la Rendición de Cuentas, que prevé una reasignación de recursos del Presupuesto Nacional destinada a fortalecer la presencia policial en todo el territorio.

El plan contempla la incorporación de nuevos efectivos, vehículos y tecnología para optimizar las tareas de patrullaje, control e investigación, con el propósito de brindar una respuesta más eficiente frente a las distintas modalidades delictivas.

Durante su intervención, Negro destacó el compromiso diario de los efectivos policiales y reconoció el trabajo que desarrollan las diferentes direcciones de la Policía Nacional.
El ministro sostuvo que los policías asumen importantes riesgos en el cumplimiento de sus funciones y reafirmó el respaldo institucional a quienes desempeñan tareas operativas en todo el país. Asimismo, aseguró que no existen zonas donde la Policía no intervenga y afirmó que los efectivos actúan allí donde se producen hechos delictivos, incluso cuando deben enfrentarse a organizaciones criminales. En ese sentido, señaló que el Ministerio utilizará todos los recursos disponibles para respaldar los operativos y reforzar la seguridad del personal policial.

También remarcó que la actual administración trabaja sobre un plan estratégico elaborado en conjunto con la Policía Nacional para combatir la delincuencia, el crimen organizado y la violencia.

RESULTADOS DE OPERATIVOS E INVESTIGACIONES

Durante la reunión, distintas direcciones nacionales presentaron informes sobre investigaciones en curso, programas de capacitación y operaciones especiales desarrolladas en diferentes puntos del país.
La Dirección General de Información e Inteligencia Policial expuso los avances en la sistematización de información criminal que lleva adelante la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional. El sistema permitirá contar con una base de datos georreferenciada de hechos delictivos, facilitando el cruce de información entre investigaciones y la planificación de acciones basadas en evidencia.

Entre los resultados destacados figura la Operación Atenea, desplegada en la zona del Cerro de Montevideo, donde desde noviembre del año pasado se registró una disminución del 55% de los homicidios, una reducción del 40% en las personas heridas por arma de fuego y una caída del 23% en los episodios de disparos.
Según las autoridades, estas herramientas permiten identificar con precisión las zonas de mayor criminalidad, evaluar el impacto de las estrategias aplicadas y fortalecer las investigaciones policiales. Además, se informó que estas metodologías ya fueron incorporadas al nuevo plan de estudios de la Dirección Nacional de Educación Policial para la formación de futuros efectivos.

CONTROL FRONTERIZO E INCORPORACIONES

Otro de los temas abordados fue el seguimiento de la Operación Ancilia, destinada al fortalecimiento de los controles en fronteras y rutas nacionales mediante acciones coordinadas en puntos estratégicos previamente identificados. En este operativo participan la Guardia Republicana, el Centro de Comando Unificado, la Dirección Nacional de Policía Caminera, la Dirección Nacional de Aviación Policial, la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional y las jefaturas de Policía de Cerro Largo, Rivera y Tacuarembó.

Por su parte, el director nacional de Educación Policial, Henry De León, informó sobre el llamado abierto para cubrir casi 650 vacantes de agentes, incorporación que permitirá reforzar tanto el patrullaje preventivo como las tareas de investigación en diferentes departamentos.

También se destacó la capacitación de más de 2.000 policías para la implementación del sistema Alerta Amber, orientado a agilizar la búsqueda de niñas, niños y adolescentes desaparecidos mediante una respuesta coordinada entre las distintas dependencias policiales y otros organismos del Estado.

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Perú y Uruguay se Enfocan en los Preparativos para la Próxima Visita Papal

Aumenta la expectativa ante la visita del Papa León XIV a Sudamérica, mientras la presidente electa de Perú se comprometió a brindar la cooperación del Estado y los responsables eclesiásticos de Uruguay anunciaron los planes logísticos para el regreso a la región, en calidad de Papa, del pontífice nacido en Estados Unidos.

En un comunicado publicado el 16 de julio, la Conferencia Episcopal Peruana indicó que había recibido a Keiko Fujimori, cuya victoria en las elecciones presidenciales del país fue declarada el 4 de julio.

Fujimori se reunió con el obispo Carlos García Camader de Lurín, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, así como con el obispo Luis Alberto Barrera Pacheco de Callao y monseñor Guillermo Inca Pereda, vicepresidente y secretario general interino de la conferencia, respectivamente.

Según el comunicado, los obispos abordaron varios temas, entre ellos la visita papal “prevista para noviembre del presente año”.

“Al término del encuentro, la presidenta electa expresó su satisfacción por la confirmación de la visita del Santo Padre y manifestó la disposición del futuro gobierno para coordinar con la Iglesia las acciones necesarias que contribuyan al desarrollo de este importante acontecimiento pastoral”, señaló la conferencia episcopal.

La presidenta electa, señaló que la conferencia, hizo hincapié en la importancia de garantizar que el Papa pueda “encontrarse con el mayor número posible de fieles y comunidades del país” durante su visita y que ello fortalezca “el mensaje de esperanza, unidad y cercanía que caracteriza su ministerio”.

Aunque el Vaticano no ha anunciado oficialmente la visita, el presidente saliente de Perú, José María Balcázar, reveló algunos detalles del viaje en junio, tras reunirse con el Papa León.

Balcázar afirmó en un comunicado publicado tras su reunión del 18 de junio con el Papa que la visita podría durar entre ocho y diez días a principios de noviembre, con paradas previstas en Lima, Chiclayo, Piura, Pucallpa y Cusco.

Uruguay se prepara para la visita del Papa León

En mayo, la Conferencia Episcopal del Uruguay señaló que, si bien no se había anunciado una fecha oficial, existía una “alta probabilidad” de que el Papa León visitara el país a finales de 2026.

Sin embargo, en un desayuno de trabajo con periodistas organizado por la conferencia el 15 de julio, el cardenal Daniel Sturla, de Montevideo, dijo que el Vaticano confirmaría el calendario oficial de la visita a finales de julio.

“Hace casi 40 años, vivimos la inolvidable visita de San Juan Pablo II. Ahora recibimos con enorme expectativa al Papa León. Es una alegría para la Iglesia, pero también para todo el Uruguay”, dijo el cardenal.

El Papa, señaló, es “una figura que trasciende”, y que su visita no solo es significativa para los católicos, sino para todas las personas en Uruguay y en todo el mundo.

“Lo vimos en el funeral de Francisco y en el inicio del pontificado de León XIV, donde estuvieron presentes jefes de Estado y representantes de todo el mundo. También en Uruguay será un don para todo el país”, dijo el cardenal Sturla.

El cardenal uruguayo dijo a los periodistas que le había extendido una invitación al Papa León para que visitara el país poco después de la elección papal y señaló que el Papa había expresado su deseo de visitar Uruguay y Argentina.

La visita del Papa León al país, dijo, incluiría paradas en Montevideo y Florida, así como una visita al norte del país, con la ciudad de Paysandú señalada como un posible destino.

El cardenal Sturla también dijo a los periodistas que el Papa podría visitar la Cuenca de Casavalle, un barrio marginado en las afueras de Montevideo, donde la Iglesia Católica lleva a cabo varios programas sociales.

La Arquidiócesis de Montevideo declaró que, mientras espera la confirmación oficial del Vaticano sobre el itinerario del Papa, la Iglesia local “continúa trabajando junto a los distintos organismos públicos y equipos técnicos en la organización de la visita, convencida de que la llegada del Papa será una oportunidad para fortalecer la esperanza, el encuentro y el diálogo en todo el país”.

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Uruguay Renueva su Fuerza Aérea: Por qué Eligió los Super Tucano para Reemplazar a sus Históricos Aviones

La Fuerza Aérea Uruguaya comenzó a incorporar los primeros Embraer A-29 Super Tucano, una adquisición valuada en casi USD 100 millones que constituye la mayor inversión aeronáutica de su historia reciente. La operación no solo reemplaza una flota que había llegado al final de su vida útil, sino que marca una definición estratégica: antes que sumarse a la carrera regional por incorporar cazas supersónicos, Uruguay decidió fortalecer aquellas capacidades que considera esenciales para cumplir sus misiones.

En Infobae al Mediodía, el analista internacional Andrei Serbin Pont explicó que la compra representa mucho más que un cambio de aeronaves. A su entender, es un ejemplo de cómo un país con recursos limitados puede diseñar una política de defensa eficiente sin perder de vista sus necesidades operativas.

“Lo maravilloso de esta adquisición es que adapta las Fuerzas Armadas a la realidad presupuestaria uruguaya. Tienen que ser lo más eficientes y pragmáticos posibles para cumplir con las funciones que realmente necesitan”, sostuvo.

Una decisión que comenzó por las misiones, no por el avión

La renovación de la flota era una necesidad impostergable. Los IA-58 Pucará, fabricados en Argentina, habían sido retirados del servicio en 2017, mientras que los A-37 Dragonfly estadounidenses atraviesan sus últimos años de operación. Ambos modelos acumulaban décadas de servicio y ya no respondían a las exigencias actuales de la Fuerza Aérea Uruguaya.

Sin embargo, la discusión nunca giró únicamente en torno a qué avión comprar. Según explicó Serbin Pont, el punto de partida fue otro: determinar cuáles eran las tareas que la fuerza debía cumplir en los próximos años y, a partir de ese diagnóstico, buscar la plataforma que mejor se adaptara a esos requerimientos.

Las prioridades quedaron definidas con claridad: vigilancia y policía aérea, patrullaje de fronteras, reconocimiento, apoyo aéreo cercano y entrenamiento avanzado de pilotos. Ninguna de esas misiones requería un caza supersónico, pero sí una aeronave confiable, versátil y con costos de operación compatibles con el presupuesto uruguayo. Fue allí donde el Super Tucano comenzó a imponerse sobre el resto de las alternativas.

El equilibrio entre capacidades y costos

Fabricado por la brasileña Embraer, el A-29 Super Tucano es un avión turbohélice diseñado para operar en escenarios donde la versatilidad resulta más importante que la velocidad. Puede desempeñar tareas de entrenamiento avanzado, vigilancia, intercepción de aeronaves de baja velocidad, patrullaje fronterizo, reconocimiento y apoyo aéreo cercano, además de operar desde pistas semipreparadas, una característica especialmente valorada por numerosas fuerzas aéreas.

Su principal ventaja, sin embargo, aparece en el terreno económico. “Adquirir aviones a reacción es muchísimo más caro. La decisión fue estandarizar la flota y reemplazar ambos sistemas por una sola plataforma moderna”, explicó Serbin Pont.

La diferencia en los costos operativos resulta contundente. Mientras un F-16 puede demandar alrededor de USD 10.000 por cada hora de vuelo, un Super Tucano ronda poco más de USD 2.000. Esa brecha permite sostener un mayor nivel de entrenamiento, incrementar la disponibilidad de aeronaves y mantener una presencia aérea constante sin comprometer el presupuesto de defensa.

La inversión, además, no se limitó a las seis aeronaves. El contrato incluyó simuladores, equipos de misión, capacitación para pilotos y técnicos, repuestos y soporte logístico integral, elementos que garantizan la operación del sistema durante los próximos años.

Un avión probado en todo el mundo

La elección tampoco respondió a una apuesta experimental. El Super Tucano se consolidó durante las últimas dos décadas como uno de los mayores éxitos de exportación de la industria de defensa brasileña.

Con más de 260 unidades vendidas, presencia en 22 fuerzas aéreas y más de 570.000 horas de vuelo acumuladas, la aeronave ganó prestigio por combinar una elevada disponibilidad operativa con bajos costos de mantenimiento. Esa fórmula explica por qué numerosos países de América Latina, África y Asia recurrieron al modelo para modernizar sus flotas sin asumir el costo de operar cazas de altas prestaciones.

Para Serbin Pont, esa experiencia internacional también reducía los riesgos de la compra. Uruguay no adquiría una plataforma novedosa, sino un sistema ampliamente probado y respaldado por una cadena logística consolidada en la región.

Una estrategia distinta a la de sus vecinos

La incorporación del Super Tucano ocurre en un contexto regional marcado por importantes programas de reequipamiento militar. Argentina inició la incorporación de los F-16 adquiridos a Dinamarca, mientras Brasil continúa ampliando su flota de cazas Gripen.

Sin embargo, Serbin Pont remarcó que Uruguay nunca buscó competir en ese terreno. “¿Van a necesitar aviones para competir con los F-16 que está comprando Argentina? Claramente no. ¿Van a buscar un caza para competir con los Gripen brasileños? Tampoco”, afirmó.

La diferencia radica en la función que cada país espera de su fuerza aérea. Mientras las grandes potencias regionales necesitan preservar capacidades de superioridad aérea, Uruguay prioriza el control de su espacio aéreo, la vigilancia de fronteras y el entrenamiento de sus pilotos. Desde esa perspectiva, incorporar un caza supersónico hubiera significado asumir costos muy superiores sin obtener un beneficio proporcional.

Las alternativas que quedaron en el camino

Antes de cerrar el acuerdo con Embraer, Montevideo evaluó distintas propuestas disponibles en el mercado. Entre ellas aparecieron el M-346FA italiano, el L-39NG checo, el L-15 chino, el BAE Hawk británico, el IA-63 Pampa III argentino e incluso cazas F-5 de segunda mano.

Finalmente, la combinación entre costos de adquisición, operación, respaldo logístico y experiencia internacional terminó inclinando la balanza hacia la opción brasileña.

Al referirse al Pampa III, Serbin Pont consideró que se trata de una plataforma con buenas capacidades, aunque reconoció que la industria argentina todavía enfrenta dificultades para ofrecer un servicio posventa competitivo, un aspecto determinante para cualquier fuerza aérea que incorpora un nuevo sistema de armas.

El especialista también destacó la estrategia negociadora de Montevideo durante el proceso de compra. Según explicó, Uruguay dejó trascender la posibilidad de avanzar con una alternativa china para incrementar la competencia entre proveedores occidentales y obtener mejores condiciones económicas.

Una compra que refleja una forma de pensar la defensa

Más allá del modelo elegido, Serbin Pont sostuvo que la operación deja una enseñanza sobre cómo los países medianos pueden planificar sus inversiones militares. En lugar de priorizar el avión más sofisticado o de mayor impacto político, Uruguay definió primero cuáles eran las capacidades que necesitaba preservar y buscó la plataforma que mejor respondiera a ese objetivo.

La incorporación de los Super Tucano no modifica el equilibrio militar de Sudamérica ni pretende hacerlo. Su verdadero valor reside en asegurar que la Fuerza Aérea Uruguaya mantenga una capacidad operativa acorde con las misiones que el Estado le asigna, sin comprometer la sostenibilidad presupuestaria de las próximas décadas.

En ese sentido, la compra trasciende el reemplazo de dos modelos históricos y se convierte en una declaración de principios sobre cómo entender la defensa en un país de recursos limitados. Antes de preguntarse contra quién debía competir, Uruguay definió qué necesitaba hacer con su fuerza aérea. Recién entonces eligió el avión.

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