Ecuador; Elecciones Anticipadas Sacuden Ecuador; Tensiones con Colombia Podrían Resolverse; Inversión Energética de PowerChina Impulsa al País.

Viernes, 17 de abril 2026. Ecuador – Recuerdos Entrañables Pisé suelo ecuatoriano por primera vez en 1991. Fue mi primera misión como interrogador estratégico fuera de Panamá y, con 21 años, no podía estar más entusiasmado. Me acompañaba nuestro analista, Jorge Luis Miño, quien había nacido en Ecuador, pero se unió al Ejército después de que su familia se mudara a Estados Unidos unos 15 años antes. Desde el inicio, Ecuador dejó una huella en mí. Me fascinó la comida, como la sopa de papa con bolitas de sangre seca, el cuy, y el curioso énfasis en los jugos de tomate de árbol. Quito en sí fue toda una experiencia. La altura me afectó más de lo esperado; aún recuerdo subir en el ascensor del Oro Verde, sintiendo que podía desmayarme antes de llegar a la habitación. Un intento casual de jugar fútbol con locales rápidamente se convirtió en una lección de humildad —y de supervivencia—, obligándome a asumir el rol más seguro de portero. Incluso algo tan simple como lanzarme a una piscina se sentía distinto… en el momento en que sumergía la cabeza, la sensación se acercaba más a ahogarme que a nadar. Quitar con pala casi 30 centímetros de ceniza de los techos tras una erupción del Pichincha, visitar la Mitad del Mundo —o simplemente el “centro de la Tierra”—, observar las aves de Mindo, pescar truchas en Cuenca, y recorrer toda la costa desde Esmeraldas hasta Guayaquil. Realmente no hay nada comparable con la diversidad ambiental de Ecuador. Durante las últimas tres décadas, he tenido el privilegio de viajar extensamente por Ecuador, visitando sus principales ciudades y regiones. Fui testigo directo de la transición del sucre al dólar estadounidense entre enero y septiembre del año 2000. A principios de los años noventa, el tipo de cambio rondaba los 2,000 sucres por dólar, y esos mismos 2,000 sucres podían pagar un desayuno completo con huevos, salchichas, pan tostado, café y jugo. Sin embargo, había una regla clara: nada de hielo. Nunca beber el agua, y nunca confiar en el hielo. Más importante aún, Ecuador se convirtió en algo más que un lugar de trabajo. Con el tiempo, fui acogido por una familia que aún considero como propia. He tenido el honor de ser padrino en una boda y de uno de los hijos, y siempre espero con entusiasmo la oportunidad de volver a visitar a “mamá”. Brett Mikkelson Fundador, B.M. Investigations, Inc. – Investigaciones Privadas en Panamá TOP NEWS and TIDBITS: El Adelanto Electoral en Ecuador Sacude el Tablero Político y Arrincona a la Oposición La decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de adelantar las elecciones locales a noviembre próximo —en lugar de febrero de 2027— ha forzado a los partidos a una carrera contra el reloj para definir candidaturas, organizar primarias y superar los filtros legales. Este escenario compromete especialmente a Revolución Ciudadana, el movimiento del expresidente Rafael Correa, que actualmente cumple una suspensión de nueve meses derivada de una investigación fiscal por presunto lavado de activos contra varios de sus integrantes. El CNE justificó el adelanto de los comicios basado en un informe que alerta del supuesto impacto que podría tener el fenómeno de El Niño en los primeros meses del próximo año. En juego están 222 alcaldías, 24 prefecturas, cinco consejeros para un polémico Consejo de Participación Ciudadana y Control Social —encargado de elegir a las autoridades del Estado— y, posiblemente, una consulta popular. La decisión ha disparado las alarmas en Revolución Ciudadana, la principal fuerza de oposición. El partido fue suspendido por nueve meses por el Tribunal Contencioso Electoral, tras la solicitud del fiscal que investiga un presunto lavado de activos contra varios de sus integrantes. Con los detalles del caso bajo reserva, la sanción tiene una particularidad temporal: se levantará apenas concluyan las elecciones adelantadas. Sin embargo, los obstáculos legales van más allá de la personería jurídica. Sus cuadros más visibles, que buscaban la reelección, enfrentan un panorama judicial crítico: Aquiles Álvarez, alcalde de Guayaquil, suma tres investigaciones y cumple prisión preventiva en una cárcel de máxima seguridad; mientras tanto, los alcaldes de Quito y Cuenca, junto a la prefecta de Pichincha, operan en el estrecho margen que separa sus aspiraciones electorales de posibles sanciones inhabilitantes. Al interior del movimiento prima el silencio. Nadie dice quiénes pueden ser los candidatos ni los partidos con los que podrían unirse en una alianza para llegar a la papeleta. “Porque pueden ir tras ellos y bloquear más movimientos políticos”, confiesa un militante. El adelanto electoral, sumado a la proscripción temporal del principal partido, ha transformado la contienda en un mercado de siglas donde la ideología es secundaria. Un ejemplo drástico es el de Lucio Gutiérrez —quien lideró el golpe de Estado de 2000 y gobernó dos años con Sociedad Patriótica—, que ha abierto las puertas de su organización a candidatos del correísmo. “Es el momento de virar la página. Estamos listos para conversar”, anunció en sus redes sociales. Para el analista Esteban Ron, este fenómeno confirma que los partidos han mutado en simples vehículos electorales carentes de doctrina. “De 17 organizaciones nacionales, 13 están con tarjeta amarilla; necesitan alcanzar el umbral de votación solo para evitar su desaparición”, señala. En esa misma línea, la politóloga Pamela León utiliza una analogía contemporánea: “Los partidos se han convertido en un Airbnb: más alquilables que representativos. Cumplen con el requisito de las firmas, pero su caudal de votos no refleja una base real de apoyo”. Actualmente, existen 231 organizaciones aprobadas por el CNE, aunque su llegada a la papeleta final depende todavía del filtro de los consejeros del órgano electoral. En contraste, Pachakutik —el brazo político del movimiento indígena— intenta capitalizar el escenario electoral apoyándose en su despliegue territorial: 53 organizaciones y más de 10.000 comunidades. Sin embargo, las disputas internas ponen en riesgo su cohesión. “Algunos priorizan el protagonismo individual sobre el colectivo”, advierte Apawki Castro, integrante del movimiento. Esa falta de unidad se ha reflejado en la Asamblea Nacional, donde el partido no ha logrado que todos sus legisladores voten en bloque por